La Comisión Europea considera que la vigente Directiva sobre protección de datos (95/46/CE) se ha quedado obsoleta y, con ella, las adaptaciones trasposiciones nacionales como la L.O.P.D. española. Por eso ha iniciado un proceso para reformarla por completo. Ya están en fase de discusión un Reglamento General, de directa aplicación, y una nueva Directiva, para las cuestiones judiciales y policiales, que buscan modernizar la protección de datos en la era digital.
1. Privacidad desde el diseño
Una de las propuestas básicas de la nueva normativa va a obligar a un cambio en la forma de hacer las cosas en las empresas. La Comisión quiere que se aplique el principio de privacidad desde el diseño (Privacy by design). La idea es que la protección de datos personales se tenga en cuenta desde el principio de todos los procesos y no sea solamente un añadido posterior, todo ello “a fin de asegurar que las garantías de protección de los datos se incorporan ya en la fase de planificación de los procedimientos y sistemas”, dice la comunicación de la Comisión Europea.
2. Delegado de Protección de Datos
Otra de las obligaciones previstas en el nuevo reglamento va a suponer un coste añadido para las empresas, puesta estarán obligadas a tener un Delegado de Protección de Datos (DPO, siglas anglosajonas de Data Protection Officer) que centralice en la empresa todos los asuntos relacionados con los datos personales, tanto de usuarios y clientes como del personal o los proveedores.
La redacción actual de la norma cifra en 250 empleados el tamaño de la empresa a partir del cual estarán obligadas a tener un DPO. Pero no es la versión definitiva y ese límite podría reducirse o ampliarse. De hecho, la Confederación de Organizaciones Europeas de Protección de Datos, de la que forma parte la Asociación Profesional Española de Privacidad, y que representa los intereses de las organizaciones de profesionales de la protección de datos, ya ha emitido una opinión pidiendo rebajar ese límite.
Fuente: asesoriza.com
1. Privacidad desde el diseño
Una de las propuestas básicas de la nueva normativa va a obligar a un cambio en la forma de hacer las cosas en las empresas. La Comisión quiere que se aplique el principio de privacidad desde el diseño (Privacy by design). La idea es que la protección de datos personales se tenga en cuenta desde el principio de todos los procesos y no sea solamente un añadido posterior, todo ello “a fin de asegurar que las garantías de protección de los datos se incorporan ya en la fase de planificación de los procedimientos y sistemas”, dice la comunicación de la Comisión Europea.
2. Delegado de Protección de Datos
Otra de las obligaciones previstas en el nuevo reglamento va a suponer un coste añadido para las empresas, puesta estarán obligadas a tener un Delegado de Protección de Datos (DPO, siglas anglosajonas de Data Protection Officer) que centralice en la empresa todos los asuntos relacionados con los datos personales, tanto de usuarios y clientes como del personal o los proveedores.
La redacción actual de la norma cifra en 250 empleados el tamaño de la empresa a partir del cual estarán obligadas a tener un DPO. Pero no es la versión definitiva y ese límite podría reducirse o ampliarse. De hecho, la Confederación de Organizaciones Europeas de Protección de Datos, de la que forma parte la Asociación Profesional Española de Privacidad, y que representa los intereses de las organizaciones de profesionales de la protección de datos, ya ha emitido una opinión pidiendo rebajar ese límite.
Fuente: asesoriza.com